RISA.ES
El otro día le compré un collar a mi mujer
A lo que el amigo responde: Pues, yo todavía llevo a la mía suelta.
- ...y ahora que nos hemos reunido en el plano astral con nuestras almas etéreas, dime, ¿con quién quieres hablar hijo?
- Pues... me gustaría hablar con mi abuela.(el medium cambia su voz a un tono más grave)
- Fernandito, soy tu abuela... estoy en el cielo... esto es muy bonito..., así que sé un buen chico para que podamos reunirnos algún día...
dime, Fernandito, ¿quieres preguntarme algo?
- Sí, abuela... dime, me gustaría saber ¿qué narices haces en el cielo si todavía no te has muerto ?!
- Disculpe que lo moleste, pero me puede decir, ¿cuántos golpes tengo en la frente?
El guardia responde:
- Ya tienes tres golpes.
Y el borracho le dice:
- Ah, entonces, me faltan dos postes para llegar a mi casa.
El náufrago observa que el submarinista es un bellezón de mujer de increíbles curvas, con un ajustado traje de neopreno.
La submarinista se le acerca, y abriendo una cremallera del costado derecho de su traje saca un botellín de cerveza.
Él se tira como loco por la bebida, y mientras está dando los primeros tragos, la chica abre una cremallera de su costado izquierdo. De ahí saca un puro y un encendedor.
El náufrago no da crédito a lo que ven sus ojos. Ya no sabe a qué atender.
Por último, la espectacular mujer comienza a bajar la cremallera de su escote y cuando empieza a aparecer el rosado color de su pecho le dice con voz sensual: Ahora viene lo mejor...
Y el tío ya con los ojos fuera de sus órbitas dice: No jodas que me traes ahí el Marca!!!
- ¿Jamás había jugado yo con alguien que tuviera una sensibilidad y una calidad humana como la suya!.
Jamás había visto yo hacer eso a nadie.
A lo que el hombre responde: - Bueno, después de 20 años de matrimonio con ella creo que era lo menos que podía hacer...
- Oye, ese de ahí de en frente es igualito a Jesucristo.
A lo que los otros dos responden: - Bah, que va a ser Jesucristo.
- Que sí, que sí. Pero si es igualito. La barba, la túnica... - Ese de ahí es Jesucristo seguro!
Se levanta el francés, se dirige hacia el hombre de la mesa y tanto le insiste que ya el hombre le susurra al francés: - Mira, efectivamente soy Jesucristo, pero por favor habla bajito y no digas a nadie porque me vas a formar un escándalo impresionante en la cafetería. Como los demás se enteren verás...
Y el francés loco de alegría le dice: - Tengo una lesión en la rodilla que me hice de pequeño haciendo deporte. Por favor, cúrame.
Jesucristo le pone la mano sobre la rodilla y le cura.
Y el francés se va a su mesa y, claro, se lo cuenta todo al chino y al canario.
Se levanta entonces el chino y va corriendo hasta la mesa de Jesucristo y le dice: - Oye, que me ha dicho mi amigo que tú eres Jesucristo. Tengo un ojo de cristal, por favor cúrame.
Jesucristo le pone la mano en el ojo y se lo cura.
Entonces el chino se va a su mesa y se lo cuenta a sus amigos.
Jesucristo empieza a pensar que en breves instantes aparecerá por allí el canario queriendo, como todos, que le cure, pero el tiempo pasa y el canario no va.
Y entonces Jesucristo, ya mosqueado y picado por la curiosidad, se levanta y se va hacia la mesa donde están los tres y poniéndole una mano en el hombro al canario le pregunta: - Oye, ¿tú por qué no...?
Y el canario saltando de la silla y apartándose violentamente le dice:
- ¡¡¡¡EH, EH, EEEHHHH!!!! ¡¡¡¡SIN TOCAR QUE ESTOY DE BAJA!!!